PAREJAS CON HIJOS Y SIN HIJOS.
1
He leído varias veces la nota “Las parejas sin hijos saben algo que los
padres nunca llegan a aprender”.
Aparentemente, se plantea un dilema hamletiano para una pareja: Tener o
no tener hijos.
2
No hablaré de lo que se afirma en una abundante bibliografía,solo mencionaré
algunos puntos:
A.
Médica:
La mujer debe parir para completar su ciclo biológico de desarrollo.
B.
Psicológica:
Un hombre, cuando se hace padre, se transforma positivamente: se hace más
comprensivo, más empático y más responsable. La ciencia ha demostrado que estos
cambios tienen fundamento cerebral.
C.
Literatura:
En tres palabras y una mujer, Lucila Palacios dice que una mujer es
verdaderamente tal cuando cumple con tres palabras: Hija, esposa, madre.
D.
Opiniones
de gente destacada como John Kennedy y José Martí: “Hay tres cosas que cada
persona debería hacer durante su vida: “Plantar un árbol, tener un hijo y
escribir un libro”.
3
Aplicaré dos razonamientos filosóficos para dilucidar cuál de las dos
posiciones está más cercana a la verdad.
La primera se la debemos al filósofo Immanuel Kant, y se llama “el
imperativo categórico”. Su enunciado es el siguiente:
“Debemos actuar de acuerdo con normas que desearíamos ver convertidas en
leyes universales”.
No tener hijos no es el deseo de la mayoría de las parejas, por lo
tanto, no es una ley ética universal. Y si no es una ley universal, entonces la
idea no es muy buena.
El segundo razonamiento filosófico se llama “La reducción a lo absurdo”,
es decir, hacer un experimento mental donde la idea sugerida se lleve hasta el
máximo extremo para saber su veracidad.
Veamos: Si todas las parejas no tuvieran hijos, la humanidad se extinguiría.
Entonces, la idea de no reproducción no es muy correcta.
Desde el punto de vista de cualquier religión, no tener hijos no es el
deseo de una deidad, sea Alá o Jehová.
Sin embargo, esto es solo una opinión. Allí hay más tela que cortar.
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