MIPHILOSOFIA
FILOSOFÍA
FILOSOFÍA
viernes, 18 de septiembre de 2026
miércoles, 26 de agosto de 2026
Diálogo del Desesperado con su Ba.
ANTIGUO EGIPTO
Diálogo del
Desesperado
I
Abrí entonces mi boca
para mi ba, para responder a lo que había dicho:
Mira, mi nombre
apesta, más que el hedor de los excrementos de aves en los días de verano,
cuando el cielo arde.
Mira, mi nombre
apesta, más que atrapar peces, un día de pesca, cuando el cielo arde.
Mira, mi nombre
apesta, más que el olor de los patos en un macizo de cañas lleno de crías.
Mira, mi nombre
apesta, más que el olor de los pescadores, más que los canales de las marismas
donde han pescado.
Mira, mi nombre
apesta, más que el hedor de los cocodrilos n un lugar de la ribera lleno de
cocodrilos.
Mira, mi nombre
apesta, más que el de una esposa acerca de la que se han dicho mentiras al
marido.
Mira, mi nombre
apesta, más que un muchacho robusto del que se dice: «Pertenece a uno a quien
aborrece».
Mira, mi nombre
apesta, más que el de una ciudad del rey que desata la sedición y cuya espalda
se ve cobardemente.
II
Los hermanos son unos
malvados, y los amigos de hoy ya no aman. ¿A quién hablaré hoy?
Los corazones son
codiciosos, y cada uno arrebata los bienes de su compañero. ¿A quién hablaré
hoy?
La amabilidad ha
muerto, y la violencia ha descendido a todos y cada uno. ¿A quién hablaré hoy?
Se encuentra
satisfacción con el mal, de manera que la bondad está por tierra en todos
lados. ¿A quién hablaré hoy?
Si un hombre causaba
enfado por su crimen, ahora hace reír, siendo malvado su delito. ¿A quién
hablaré hoy?
Los hombres saquean,
y todos roban a sus hermanos. ¿A quién hablaré hoy?
El que debía ser
abandonado es ahora un íntimo, y el hermano con quien se acostumbraba a actuar
se ha convertido en un enemigo. ¿A quién hablaré hoy?
Nadie se acuerda del
pasado, nadie hace nada hoy día para aquel que solía actuar. ¿A quién hablaré
hoy?
Los rostros están
desconcertados, y cada hombre aparta la cara frente a sus hermanos. ¿A quién
hablaré hoy?
Los corazones son
codiciosos, y no hay corazón de hombre en el que se pueda confiar. ¿A quién
hablaré hoy?
No hay nadie justo, y
el país ha sido abandonado a los malhechores. ¿A quién hablaré hoy?
Se carece de un amigo
íntimo, y se recurre a un desconocido para quejarse. ¿A quién hablaré hoy?
No hay nadie
apacible, y aquel con quien uno solía pasear ya no existe. ¿A quién hablaré
hoy?
Estoy agobiado por la
desgracia de carecer de un amigo íntimo, ¿a quién hablaré hoy?
La maldad ha golpeado
la tierra, y no tiene fin.
III
La muerte está hoy
ante mí, como cuando un hombre enfermo sana, como salir afuera tras estar
confinado en duelo.
La muerte está hoy
ante mí, como la fragancia de la mirra, como sentarse bajo un toldo un día de
brisa, como el perfume del loto, como estar sentado, al borde de la ebriedad.
La muerte está hoy
ante mí, como cuando se aleja la lluvia, como cuando un hombre regresa, de una
expedición, al hogar.
La muerte está hoy
ante mí, como cuando el cielo se despeja, como un hombre que descubre entonces
aquello que desconocía.
La muerte está hoy
ante mí, como cuando un hombre desea ver el hogar después de haber pasado
muchos años en cautiverio.
IV
Verdaderamente, aquel
que está allá será un dios viviente, castigando el crimen del malhechor.
Verdaderamente, aquel
que está allá estará en la barca sagrada, haciendo que escogidos presentes de
allí sean dados a los templos.
Verdaderamente, aquel
que está allá será un sabio, sin impedimento de apelar a Ra cuando hable.
sábado, 18 de julio de 2026
jueves, 11 de junio de 2026
miércoles, 10 de junio de 2026
domingo, 31 de mayo de 2026
EDGAR MORIN
Murió Edgar Morin , a los 104 años de edad, uno de los
grandes Maestros de nuestro tiempo.
ALGUNAS CONSIDERACIONES
SOBRE LA HISTORIA EN EL LIBRO DE EDGAR MORÍN “LA CABEZA BIEN PUESTA”
(1999)
Edgardo Rafael Malaspina
Guerra
El filósofo francés Edgar Morin
denomina este libro con un aforismo de Montaigne: “Vale más una cabeza bien
puesta que una repleta”. Aquí aborda temas relacionados no solo con la
educación, sino también con la filosofía, la historia, el arte, la literatura y
el conocimiento en general.
1
Hay ciencias que se han hecho
poliscópicas, como la historia.
2
La historia tiende a convertirse
en ciencia multidimensional, que integra en su seno las dimensiones
económica, antropológica (el conjunto de las costumbres, hábitos, ritos
sobre la vida y la muerte) y vuelve a integrar el acontecimiento, después de
haber creído que había que expulsarlo porque era un epifenómeno.
2
La historia, como indica
apropiadamente André Burguiere, tiende a convertirse en la ciencia de la
complejidad humana.
3
La historia, aunque por un
tiempo estuvo vaciada de noción de acontecimiento de azar y de personajes
ilustres, se enriqueció profundamente. Así sucedió, por ejemplo, en Francia,
con la tendencia de la escuela de los Anales, cuya virtud no fue, como ella lo creyó, deshacerse
del acontecimiento y de lo contingente, sino volverse multidimensional al
integrar el sustrato económico y técnico, la vida cotidiana, las creencias y
ritos, las actitudes ante la vida y la muerte.
4
La Escuela de los Annales
produjo una modificación profunda de la perspectiva económica y sociológica de
la historia. Luego, una segunda generación de historiadores integró
profundamente una perspectiva antropológica, como puede verse en los trabajos
de Duby y Le Goff sobre la Edad Media.
5
La memoria elimina lo que nos
molesta y embellece lo que nos da ventajas.
6
Para pensar localmente, hay que
pensar globalmente, de la misma manera que, para pensar globalmente, hay que
saber, también, pensar localmente.
7
Una sola obra literaria oculta
un infinito cultural que incluye ciencia, historia, religión, ética. (Genevieve
Mathis)
8
El estudiante debe situarse en
el devenir histórico de su nación, de Europa y de toda la humanidad.




